“El futuro que queremos: un planeta sustentable para nuestros hijos”

Así lo afirmó ayer por la noche, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, en el marco de lo que fue su último discurso sobre el Estado de la Unión en Washington. Cambio climático, energías renovables y la necesidad de pensar en las futuras generaciones fueron ejes protagonistas.

“Vivimos en un tiempo de gran cambio. Nuestro lugar en el mundo está cambiando”. Ésta fue una de las primeras frases de Barack Obama. Ésta fue una de las primeras declaraciones que dejaría en evidencia uno de los conceptos sobre el cual hizo mayor énfasis a lo largo de todo su discurso: el cambio. Éste fue el eje temático que condujo lo que fue la última presentación del Estado de la Unión de Obama como presidente de los Estados Unidos (EEUU).

El Estado de la Unión, más conocido popularmente como SOTU (por sus siglas en Inglés, Stade of The Union), consiste en un reporte anual que el presidente expone ante el Congreso norteamericano sobre el estado actual del país, a modo de balance y objetivos por los cuales continuar trabajando. El SOTU que se expuso ayer en la ciudad de Washington no fue uno más. Se trató de la última presentación de Obama como presidente de los Estados Unidos, considerando las próximas elecciones presidenciales que se celebrarán el 8 de noviembre de este año.

Frente a este actual contexto de cambio con el cual dio inicio a su discurso, Obama interrogó a los presentes: “¿Vamos a responder a los tiempos de cambio de hoy con miedo y peleándonos entre nosotros mismos?”. Así, a modo de balance y despedida de lo que fueron sus años como presidente, profundizó sobre los temas de principal interés para la política norteamericana. Economía, salud, trabajo, inmigración y seguridad fueron algunos de los ejes que se abordaron, pero también, y tal como lo había hecho en su discurso anterior el año pasado, elambiente se hizo presente a partir de tres temas clave: la energía, el cambio climático y las futuras generaciones.

Transformación energética

Conscientes de la problemática del cambio climático, esa idea inicial de tiempos de modificación incluyó en el discurso de Obama la necesidad de comenzar a repensar y cambiar el sistema energético en pos de satisfacer las necesidades de consumo de una manera más eficiente y sustentable. “¿Por qué vamos a dejar pasar la oportunidad para el país de producir y vender la energía del futuro?”, preguntó.

Así, dio muestras claras de cómo las energías renovables se desarrollaron favorablemente a lo largo de sus años en la presidencia, adquiriendo ventajas competitivas, no sólo desde lo social y lo ambiental, sino también desde lo económico. “En los campos desde Iowa hasta Texas, la energía eólica es más barata que la tradicional y sucia energía”, aseguró.

En este proceso de reconversión industrial y transformación del sistema energético, Obama hizo un especial énfasis en el uso que el ser humano realiza de la tecnología con un interrogante para reflexionar: “¿Cómo mejoramos la tecnología en favor de nosotros y no en contra, en especial para el cambio climático?”.

El urgente e imperativo cambio (climático)

Luego de un 2015 donde el cambio climático fue protagonista de la escena internacional y donde EEUU (a diferencia de otros fallidos años) decidió también ser parte protagonista activa en la búsqueda de un consenso de política y acción mundial, Obama no dudó en volver a incluir la principal problemática del siglo XXI dentro de su discurso. “Hemos reducido la contaminación de carbono más que cualquier otro país en la Tierra”, aseguró.

El presidente estadounidense se mostró contundente respecto de los que aún dudan de las causas humanas del cambio climático (los denominados climate change denials o “negadores del cambio climático”): “Si alguien aún quiere poner en duda la ciencia alrededor del cambio climático, que lo haga. Estará solo”.

A su vez, hizo referencia al Acuerdo de París celebrado en diciembre pasado en París en el marco de la 21° edición de la Conferencia de las Partes, como “el acuerdo más ambicioso de la historia para luchar frente al cambio climático”. Y consideró que “este acuerdo ayudará a los países vulnerables, pero también protegerá a nuestros hijos”.

¿Qué planeta dejamos?

“Reiventamos el sector energético, pensando en la prosperidad de las futuras generaciones”, así sintetizó Obama la conexión entre estos tres temas clave. Frente al problema del cambio climático, la necesidad de reconvertir el sector industrial es un hecho. El motivo es evidente: ¿qué planeta le estamos dejando a las futuras generaciones? ¿Qué futuro queremos para ellas y que generaciones preparamos para el futuro? Así Obama se pronunció al respecto: “Los trabajamos que creamos, el dinero que ahorremos, y el planeta que cuidemos, ese es el futuro que nuestros hijos y nietos se merecen. El futuro que queremos: un planeta sustentable y saludable para nuestros hijos”.

“Cambio” fue el principal concepto que se pronunció en el discurso de Obama y sobre el cual él puso especial énfasis. Cambio vinculado a este otro negativo (el climático) pero que requiere de soluciones concretas y positivas para un futuro más próspero. Cambio que evidentemente -por presión social, por convicción, o por necesidad y urgencia, o por todos ellos- le llegó a la política de los EEUU en materia ambiental, tal como se evidencia en este registro histórico: en el SOTU de 2012, Obama mencionó el gas natural en cinco oportunidades; en 2014, esa mención se redujo a cuatro; ayer la mención fue nula y, en su lugar, se habló de “energía sucia”.

| Artículo publicado en Sustentator |

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Tais Gadea Lara • 13 Enero, 2016


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